9/15/2009

No sabés lo mucho que me ayudás Dé, no tenés ni la más pálida idea de lo que producís con sólo decir «Hola» o con sonreír. Ay, ¿y tus fotos? Esas fotos llenas de sonrisas tiernas y miradas dulces son mi perdición, te juro. O esos videos en los que te mostrás tal cual sos; una adolescente como cualquier otra, con la diferencia de que tenés un ángel en tu ser.
No. Esperá. Me estoy equivocando. Vos no tenés ángel, sos uno. Naciste para mostrarle al mundo tu talento, ese que no se basa en lo bien que cantás o lo lindo que actuás, sino en el corazón maravilloso que tenés y que te hace única. Dios, Demita, sos especial; destacás entre todos y estoy cayendo cada vez más a tu alma. Así que por favor, princesita, no me atrapes.